
Pasamos algo de tiempo visitando 3,000 plantas de impresión diferentes. Queríamos saber por qué algunas lámparas UV fallan mucho más rápido que otras. Resulta que no se trata tanto de una bombilla “barata”, sino más bien de una incompatibilidad entre la lámpara y las condiciones del proceso de impresión. La lámpara está diseñada para funcionar a una velocidad específica, pero la línea de producción opera a una velocidad para la cual la lámpara no está diseñada.
La ciencia detrás de esto
Las lámparas de mercurio de alta presión emiten una amplia gama de luz UV, especialmente en las longitudes de onda de 254 nm y 365 nm. ¿Por qué es importante eso? Porque las tintas modernas son complejas; utilizan diferentes fotoiniciadores. Algunos de ellos actúan directamente en la superficie, mientras que otros necesitan llegar más adentro de la capa de tinta. Si la lámpara no tiene la capacidad de emitir luz en esas longitudes de onda, entonces solo se produce una curado superficial. Parece que la superficie está seca, pero en cuanto se hace una prueba de rasguño, todo se vuelve borroso. Es un verdadero desastre.
Calor y hardware
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para estas lámparas. Es resistente, lo cual es bueno, ya que puede soportar los shocks térmicos sin romperse. Pero hay que tener cuidado con el equilibrio entre la potencia y la longitud del tubo. Si se aplica demasiada potencia a un tubo corto, se genera una intensidad de UV excesiva, pero eso significa que la lámpara funciona como un calentador. Si los ventiladores están sucios o los reflectores están cubiertos de polvo, ese calor no tiene dónde ir. El tubo se sobrecalienta, el mercurio comienza a migrar y la eficiencia de la lámpara disminuye.
Instalación
Hemos diseñado estas lámparas para que sean reemplazos fáciles. No es necesario desmontar los cables ni pasar un fin de semana rediseñando toda la estructura. Basta con conectarlas, ajustar la velocidad del transportador y listo. Solo recuerde una cosa: existe un compromiso. Una mayor intensidad permite que la línea funcione más rápido, pero acelera el desgaste de la lámpara. Es una elección entre cuánto tiempo dura la lámpara y cuánto se puede imprimir. Nuestro mejor consejo: supervise atentamente las horas de funcionamiento de la lámpara. Cámbielas antes de que su intensidad baje al 80%. Es mucho más económico reemplazar la lámpara que tirar montones de impresiones defectuosas.