
Quince años de experiencia en este campo —mejorando la química de las lámparas y buscando resultados reales— han permitido que nuestros emisores UV de galio de alta potencia pasen de ser un elemento secundario a uno fundamental en los procesos de impresión. En la planta de impresión, el problema no suele estar en la tinta, sino en la energía que no llega hasta ella.
Puntos de curado incompletos, baja adhesión sobre materiales recubiertos, acumulación de calor en la banda de impresión… Todo esto se debe a una falta de coincidencia espectral y a una irradiancia inestable.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Nuestros emisores de galio emiten luz en las longitudes de onda que los fotoiniciadores pueden absorber eficazmente: 365 nm y 395 nm, con un ancho de banda espectral muy estrecho. La irradiancia máxima alcanza los 12–15 W/cm² sobre el sustrato, lo que permite una curación completa a la velocidad máxima de la impresora, sin necesidad de solventes ni interferencias del oxígeno.
Los reflectores están hechos de aluminio anodizado de alta pureza, con recubrimientos dicróicos, lo que permite que más fotones lleguen al sustrato y menos se conviertan en calor residual. Además, al no contener ozono, la zona de curado permanece limpia, lo que reduce el tiempo necesario para mantener los sistemas de eliminación de ozono y simplifica el cumplimiento de las normas.
Por qué funciona donde se utiliza
En impresión offset, el emisor funciona a baja temperatura y mantiene una emisión espectral precisa, lo que protege la vida útil de las planchas de impresión y evita problemas de adherencia, al mismo tiempo que permite una curación completa de las formulaciones compatibles con LED e híbridas.
En impresión flexográfica y serigráfica, la alta irradianción permite curar capas gruesas de tinta y cargas elevadas de pigmentos, mejorando así la definición de los puntos e incrementando la resistencia al arañazo. Se logra una preparación rápida de las piezas, menos rechazos y una calidad constante en cada turno de impresión. Además, como el sistema funciona a toda velocidad sin sobrecargar la lámpara, el consumo de energía disminuye.
Lo que realmente necesita saber
Elegir el emisor adecuado para su impresora no es opcional. Las impresoras offset requieren una longitud de arco estable y controlada por reflectores, además de interfaces de obturador que funcionen correctamente. Las impresoras flexográficas y serigráficas, por su parte, suelen requerir una irradiancia mayor y lámparas refrigeradas por aire con tolerancias focales precisas.
Verifique la longitud de la lámpara, el perfil del reflector y las interfaces de conexión según el modelo de su máquina. También asegúrese de que su fuente de alimentación pueda soportar la corriente necesaria sin perder eficiencia.
Planifique adecuadamente el flujo de refrigeración y la distancia entre la lámpara y el sustrato. Si se excede el rango térmico diseñado, la vida útil de la lámpara disminuye y la emisión espectral se desvía.