
Cómo elegir las lámparas UV adecuadas para la impresión textil Cuando fabricamos lámparas UV para la impresión textil, no solo nos preocupamos por eliminar los gérmenes. Lo importante es que la tinta se adhiera bien al tejido, pero sin dañar las fibras del mismo. Si se utiliza una línea de producción de alta velocidad, es necesario equilibrar la potencia de las lámparas UV-C con el calor generado. Si esto no se hace correctamente, el tejido resultará quemado en lugar de curado adecuadamente. Nadie quiere eso. Detalles sobre las longitudes de onda La mayoría de nuestras lámparas funcionan a una longitud de onda de 253.7 nm. Mantenemos unas tolerancias muy estrictas, ya que si la longitud de onda varía aunque sea un poco, la eficiencia de curado disminuye. Si la temperatura no se controla adecuadamente, la presión del vapor de mercurio dentro de la lámpara causa problemas. Esto lleva a que la curación sea irregular en toda la superficie del tejido. Para evitar esto y evitar que las lámparas se dañen prematuramente, es necesario contar con un balastro estable. Así, no habrá fluctuaciones ni sorpresas. Vidrio y componentes Utilizamos cuarzo fundido de alta transmisión. ¿Por qué? Porque el vidrio normal bloquea las radiaciones UV-C. En ese caso, las lámparas serían inútiles. El cuarzo permite que las radiaciones lleguen hasta el tejido. Dependiendo de la química de la tinta, incluso podemos recubrir las lámparas para ajustar su espectro de emisión. Pero hay que tener cuidado: el cuarzo es resistente al calor, pero frágil. Si el transportador vibra demasiado, las lámparas se romperán. Es necesario utilizar soportes adecuados para mantenerlas seguras. Seguridad y control térmico Las radiaciones UV-C no son algo de lo que burlarse. Pueden quemar la piel y dañar los ojos si no se tiene cuidado. Por eso utilizamos interruptores físicos. Si alguien abre la cámara de curado, la energía debe ser cortada de inmediato. No confíe en el software para esto. Utilice interruptores físicos. Así será más seguro. Además, está el problema del calor. Al usar estas lámparas a plena potencia, se genera mucho calor. Si los ventiladores no pueden manejar ese calor, la temperatura ambiente afectará el color de la tinta. La clave está en lograr un flujo de aire adecuado. Hay que mantener el tejido fresco mientras las lámparas realizan su trabajo.